Tarología… ¿Qué es? (parte 1)

Este es uno de los temas que mas me apasionan en la vida, y de hecho fue gracias al tarot que llegue a maravillarme con la psicología. Mi pasión por el tarot, me llevo a estudiar eventualmente Tarología, que es una técnica terapéutica como las muchas que menciono en este blog. Conócela, y descubrirás una gran herramienta…

El Tarot consiste en 78 cartas llamados Arcanos – que en latín significa “el secreto” – que corresponden a arquetipos reconocibles con los cuales hacemos combinaciones infinitas. Cuando hacemos conciencia de esta realidad, logramos superar los problemas que nos pueden estar deteniendo en algunos aspectos y más aún, nos da la oportunidad de lograr superarnos a nosotros mismos y crear la vida que queremos. Estas 78 cartas se dividen en Arcanos Mayores que son 22 y 56 cartas mas que son Arcanos Menores.

La Teoría Tarológica, cuyas bases son la filosofía y la psicodinámica, fue creada por el escritor y filósofo chileno Alejandro Jodorowsky a principios de los años setentas. Jodorowsky había aprendido la esencia del tarot de la pintora mexicana Leonora Carrington. Comenzó en aquel entonces a juntar una colección de hasta mil quinientos tarots, que consiguió en sus muchos viajes. Sin embargo, cuando Jodorowsky viajó a Francia a conocer a André Breton – el llamado “papa del surrealismo” – y su sequito de poetas surrealistas. Cuando Jodorowsky le hablo sobre el tarot, Breton le increpo diciéndole que para estudiar el tarot debía de concentrar su atención en el llamado Tarot de Marsella, que en su tiempo era una reestructuración de las cartas de tarot francesas del 1700. Jodorowsky tiro a la basura su colección de tarots quedándose únicamente con el Tarot de Marsella y después de estudiar cuidadosamente sus setenta y ocho arcanos, descubrió que los acomodos del tarot permitían crear un Mandala, un dibujo único que funcionaba como un esqueleto del inconsciente colectivo del ser humano. Jodorowsky tomo como referencia la Teoría Psicoanalítica de Sigmund Freud y los estudios metafísicos de Carl Gustav Jung para desarrollar la Tarología.
En 1995, Jodorowsky leía y enseñaba el Tarot de Marsella bajo su propia teoría. Fue en esa época cuando llego a su mesa el ultimo descendiente de la dinastía Camoin, la casa que editó el tarot durante siete siglos, Philippe Camoin. Jodorowsky lo acogió como su aprendiz y posteriormente le propuso la misión de restaurar el Tarot de Marsella buscando dejarlo lo más parecido al original (año 1000 d. C). Camoin y Jodorowsky restauraron el tarot en dos años, apoyándose en la ayuda de varios museos de Europa quienes les previeron las planchas y los ejemplares mas antiguos, los cuales fueron súper puestos en una computadora y finalmente consiguieron dejarlo lo mas aparecido al original.


En sí, la Tarología propone que los arcanos del tarot funcionan por una sincronicidad numerológica progresiva que abre la mente y deja permite darnos una vista del inconsciente de quien lo consulta. De modo que es una técnica psicodinámica que busca que elijamos aspectos de nuestra realidad y mediante la interpretación de los símbolos y arquetipos acceder a nuestros recursos.
Los arquetipos en el tarot son importantísimos; Carl G. Jung fue el principal precursor de esta teoría, explicando que todos podemos encontrar, por derecho de conciencia, estos símbolos que nacen de la profundad del intelecto:

Tomemos por ejemplo el Arcano XVIIII, Le Soleil (El Sol). En este arcano el arquetipo junguiano clásico es el paternal, el gran padre. Sabemos que generalmente esta íntimamente ligado a una energía masculina, dependiendo la cultura en la que se encuentre el símbolo. Pero en este sol, tenemos dos personajes que están parados bajo él y uno de ellos tiene una pequeña cola, símbolo de su naturaleza animal. El sol brilla incondicional, dando a la Tierra, entonces el mensaje que este arquetipo resuena en mi inconsciente es que el amor universal es la esencia del ser humano, lo que nos da una calidad humana no animal, lo que nos separa del cerebro reptiliano (cavernícola). Pero este significado puede o no coincidir con lo que otra persona ve, de modo que el tarot es mutable, un espejo que cambia de acuerdo a la persona que se refleja en él.

Alejandro Jodorowsky y su discípula Marianne Costa escribieron en coautoría el libro “La Vía del Tarot” y dieron alrededor de cincuenta talleres en conjunto.

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